La implementación del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el gobierno de Javier Milei, ha comenzado a destrabar proyectos de cobre en Argentina que permanecían paralizados durante años, marcando un punto de inflexión para el desarrollo minero del país.
De acuerdo con ejecutivos del sector, este esquema —que contempla beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios— ha generado un entorno de mayor estabilidad y previsibilidad para las inversiones, considerado clave para proyectos de gran escala.
Uno de los casos emblemáticos es el desarrollo del distrito minero Vicuña, impulsado por BHP y Lundin Mining, que contempla inversiones de hasta US$18.000 millones, posicionándose como uno de los mayores proyectos privados en la historia del país.
RIGI: la clave para reactivar inversiones
Representantes de la industria coinciden en que el RIGI ha sido el principal factor para reactivar el interés inversionista en el cobre argentino, al ofrecer condiciones de largo plazo poco comunes en la región.
Este marco ha permitido avanzar en proyectos que llevaban décadas en etapa de exploración, en un contexto de creciente demanda global por minerales críticos para la transición energética.
Cuellos de botella: financiamiento e infraestructura
Sin embargo, el avance de los proyectos enfrenta importantes limitaciones estructurales. Entre los principales desafíos destacan:
- Acceso a financiamiento, especialmente en proyectos de alta inversión inicial
- Déficit de infraestructura, incluyendo energía, transporte y logística
- Necesidad de inversiones complementarias en redes eléctricas y conectividad
Especialistas del sector advierten que estos factores podrían retrasar la ejecución efectiva de los proyectos, pese al nuevo marco de incentivos.
Factor regulatorio y debate ambiental
A ello se suma el debate en torno a la modificación de la Ley de Glaciares, considerada clave por las empresas para brindar mayor seguridad jurídica en zonas de alta montaña. No obstante, esta iniciativa ha generado controversia y oposición social, lo que evidencia la persistencia de tensiones entre desarrollo minero y protección ambiental.
Argentina busca posicionarse en el mercado del cobre
El impulso a estos proyectos responde a la estrategia del gobierno argentino de reinsertar al país en el mercado global del cobre, tras años sin producción a gran escala.
En ese sentido, el desarrollo efectivo de estas iniciativas dependerá no solo de los incentivos económicos, sino también de la capacidad del país para superar sus brechas estructurales y consolidar un entorno favorable para la inversión minera.
Fuente: Bloomberg Línea.