La presencia de capital chino en la minería peruana continúa en expansión, consolidándose con la reciente adquisición de la mina polimetálica Raura por parte de la estatal china NFC (China Nonferrous Metal Industry’s Foreign Engineering and Construction Co., Ltd.), tras la compra al grupo peruano Breca a fines de diciembre de 2025. Esta transacción marca un paso importante en la estrategia de expansión de las empresas chinas en el sector extractivo del país.
Expansión de la huella china
Con el ingreso de NFC a Raura, la huella de productores de origen chino en el Perú se fortalece, tanto en operaciones grandes como medianas. Minera Raura —concentra producción de plomo, plata, cobre y zinc en las regiones de Lima y Huánuco— se convierte en una pieza clave para la consolidación de esta presencia internacional.
NFC, una empresa con presencia en más de 50 países y especializada en la industria de metales no ferrosos, prevé que la operación de Raura no solo le permita asegurar una base sólida de recursos sino también acelerar su integración en la cadena global de metales y ampliar sus esfuerzos de exploración y desarrollo de negocios en Sudamérica.
Tendencia en la minería peruana
Este movimiento forma parte de una tendencia más amplia de inversión y participación de empresas chinas en varios segmentos de la minería peruana, tanto en proyectos de explotación como en desarrollos futuros. El aporte de estas compañías ha sido relevante en la cartera de inversión minera del país, donde el capital chino representa una porción significativa de los compromisos para nuevas operaciones y expansiones.
Empresas chinas ya presentes en proyectos emblemáticos como Minera Las Bambas (cobre) o Toromocho, así como inversiones vinculadas a otros metales básicos, reflejan un vínculo estratégico entre la minería peruana y las cadenas de suministro globales lideradas por el Asia-Pacífico.