La economía de Perú cerró el 2025 con un crecimiento del 3,4 %, según datos oficiales que reflejan la resiliencia del país frente a un contexto marcado por una intensa agitación política durante el último año. Este resultado representa más de 3 % de expansión por segundo año consecutivo, ubicando al país entre las economías más dinámicas de la región, a pesar de los frecuentes cambios en la jefatura del Estado y la incertidumbre política que ha caracterizado el entorno nacional.
Sectores que impulsaron el crecimiento
El crecimiento registrado estuvo impulsado principalmente por los sectores de construcción y transporte, que mantuvieron un ritmo sólido de actividad durante todo el año. Estas actividades productivas, junto con un consumo interno relativamente estable, contribuyeron a sostener la expansión de la economía a pesar de los choques políticos.
Además, el cuarto trimestre del año cerró con un crecimiento del 3,2 % interanual, superando las expectativas promedio de los economistas encuestados, lo que sugiere una dinámica positiva incluso al final del periodo analizado.
Contexto de estabilidad macroeconómica
El desempeño económico se ha observado a pesar de múltiples cambios en la presidencia durante la última década, hecho que normalmente se asocia con menor confianza y volatilidad. Sin embargo, factores como una inflación moderada, tasas de interés estables y fundamentos macroeconómicos sólidos han ayudado a amortiguar el impacto de las tensiones políticas sobre la actividad productiva.
Las perspectivas para 2026 continúan siendo optimistas, con expectativas de crecimiento sostenido, aunque todavía condicionadas a la evolución del contexto electoral y políticas públicas que aseguren continuidad y certidumbre.
Fuente: Bloomberg Línea.