El Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) enfatizó la necesidad de reforzar los mecanismos de formalización minera para frenar el crecimiento de la minería ilegal e informal, subrayando el rol estratégico del sector formal en la economía nacional.
En su columna más reciente del Semáforo Minero, Juan Carlos Ortiz, vicepresidente del IIMP, destacó que entre enero y octubre de 2025 la recaudación fiscal del subsector minero sumó S/ 19,738.7 millones, lo que representa un incremento interanual del 31%. Este desempeño reafirma la contribución de la minería formal —a través de impuestos, canon y regalías— al financiamiento del Estado y al sostenimiento de servicios públicos, inversión regional y programas sociales.
Para Ortiz, estos resultados son una evidencia clara de que el desarrollo minero bajo un marco legal, técnico y ambientalmente responsable genera beneficios tangibles para el país. Sin embargo, advirtió que este avance convive con una problemática persistente: la expansión de la minería ilegal e informal, la cual opera sin tributación, sin cumplir estándares ambientales ni laborales, y con graves consecuencias sociales e institucionales.
Importancia del Censo Nacional de la Pequeña Minería y Minería Artesanal
En este contexto, el IIMP saludó la decisión del Gobierno de implementar un Censo Nacional de la Pequeña Minería y Minería Artesanal, que será ejecutado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el Ministerio de Energía y Minas (Minem) y el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet). El censo, que deberá realizarse en un plazo máximo de seis meses y no exceder los 12 meses, permitirá contar con información confiable y actualizada, indispensable para diseñar políticas públicas más efectivas.
Ortiz destacó que esta herramienta es clave para diferenciar claramente entre actores formales y no formales, y para avanzar hacia una formalización efectiva que no solo cumpla con la ley, sino que también fortalezca la competitividad del sector.
Un punto de inflexión para el sector minero
Según el IIMP, el Perú enfrenta una decisión crítica: consolidar la minería formal como motor del crecimiento económico sostenible o permitir que la ilegalidad continúe expandiéndose, con impactos negativos sobre el ambiente, la seguridad y la calidad de vida de las comunidades. Enfatizó que, mientras la minería formal genera empleo de calidad, desarrollo sostenible y mayores recursos fiscales, la minería ilegal bloquea inversiones estratégicas y perpetúa un modelo extractivo sin control ni beneficios reales para el país.
La organización concluyó que el camino a seguir debe incluir fortalecimiento de la formalización, mejora de los procesos de fiscalización, agilización de los trámites administrativos y el uso de información transparente y precisa, como la que se espera obtener con el censo anunciado